SUPLEMENTOS, ¿AYUDAN O DAÑAN?

El uso de suplementos se ha extendido ampliamente en la población general por la creencia de que pueden compensar las deficiencias derivadas de los malos hábitos alimentarios y un estilo de vida cada vez más estresante.

ERGOGÉNICOS NUTRICIONALES Las ayudas ergogénicas pueden agruparse según los efectos que promueven en:

1. Promoción del crecimiento y reparación del músculo, mejoría de la fuerza y la potencia. Una amplia variedad de suplementos se venden como “anabólicos” o “anticatabólicos”. Dentro de estos se encuentran las proteínas, aminoácidos, el boro, cromo, vanadio, zinc, calostro, creatina, hidroximetilbutirato (HMB), ornitina, alfacetoglutarato y suplementos herbales como tribulus terrestris, palmeto y yombina. Basándose en la investigación actual, la mayoría de estas sustancias no tienen efecto en el aumento de la masa muscular (Maughan, 2004). La creatina parece tener un papel indirecto en el aumento de la masa muscular al ayudar a que los sujetos que la ingieran puedan entrenar más fuerte y de esta manera lograr una mayor hipertrofia muscular.

Los suplementos de proteínas y las preparaciones de aminoácidos son de los productos más vendidos; aunque un consumo adecuado de proteína es indispensable para el crecimiento y reparación del músculo, el aumento en las necesidades de estos nutrimentos en los deportistas pueden cubrirse fácilmente con la dieta.

2. Pérdida de peso y grasa corporal. Dentro de estos se encuentran la carnitina y la combinación de efedrina-cafeína-aspirina. La carnitina se ha comercializado como un producto para la pérdida de peso haciendo la afirmación de que incrementa la oxidación de grasas. Sin embargo no hay prueba de que exista deficiencia de carnitina en la población general o en los atletas (Maughan, 2004); además, sólo en algunos estudios se ha reportado un aumento en las concentraciones de carnitina en el músculo con la suplementación (Spriet, 1997), pero esto no es prueba de que habrá pérdida de peso o reducción en el contenido de grasa corporal.

La mayoría de los productos que se ha demostrado son efectivos para la pérdida de peso contiene ingredientes prohibidos o peligrosos para la salud, como la efedrina. La combinación de efedrina-cafeína-aspirina es más efectiva que el uso aislado de estas mismas sustancias, pero también se potencian los riesgos a la salud, llegando incluso hasta infartos, accidentes cerebrovasculares y la muerte.

3. Aumento del aporte de energía y retraso de la aparición de la fatiga. Dentro de esta categoría se encuentran la cafeína, carnitina, creatina, guaraná, hierro, magnesio, piruvato y ribosa. Se ha encontrado que algunos atletas pueden beneficiarse en algunas circunstancias por el uso de bicarbonato, cafeína, creatina y hierro (Maughan, 2004).

4. Promoción de la función inmune y resistencia a las enfermedades. Se ha demostrado que los atletas que entrenan intensamente pueden aumentar su riesgo de presentar infecciones (Gleeson, 2004). Muchos suplementos, incluyendo la glutamina, zinc, Echinacea, calostro y otros, están a la venta con la promesa de que pueden estimular al sistema inmunológico, pero no hay estudios científicos que comprueben que alguna de estas sustancias sea efectiva.

La mayoría de los estudios apoyan el uso de una dieta alta en hidratos de carbono, la cual disminuye los niveles de hormonas estresoras, junto con apropiados periodos de descanso.

5. Promoción de la salud de las articulaciones. Gran cantidad de productos se han comercializado como promotores de la salud de las articulaciones, entre los que se encuentran la glucosamina y la condroitina. Hay alguna evidencia de que el tratamiento con glucosamina a largo plazo (2-6 meses) (Brahan, 2003) puede ayudar a aliviar el dolor en personas mayores que sufren de osteoartritis, pero no hay evidencia de beneficio en atletas saludables.

6. Efectos en el sistema nervioso central. Dentro de estos se encuentran estimulantes como las anfetaminas y efedrina que son sustancias prohibidas; y la cafeína, cuyos efectos ergogénicos se han demostrado consistentemente al retrasar la aparición de la fatiga por su efecto sobre el sistema nervioso central.

Por: Lourdes Mayol Soto, M.Sc. Asesora Científica para América Latina de Instituto Gatorade de Ciencias del Deporte


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