VII CARRERA DEL EBRO (10-03-2013)

6331_logoPor fin parece que asoma una de mis musas por casa así que antes que se arrepienta y salga huyendo la voy a exprimir un poco y por fin relatar una mini-crónica de lo que fue la Carrera del Ebro que disputé el domingo 10 de marzo…

Muy feliz me veía después de llevar ocho maratones en mis piernas y apenas había descansado del último en Zaragoza cuando vi anunciar en una web que en esa misma ciudad iba a celebrarse, por séptima vez, la Carrera del Ebro, decir que ya la había corrido dos veces anteriores, en el año 2011 que fui con mucho miedo y respeto y en el 2012 en que rompí hasta el crono jeje, en ambos casos cuando la distancia era de “solo” 18.500 metros pero en esta edición había dos recorridos, una de 14.000 metros y una segunda de 30.000, con la experiencia adquirida me armé de valor y me inscribí a la segunda opción, en ese momento estaba bien de fuerzas y apenas tenía molestias en uno de mis tobillos…

Pero empecé el año con mal pié, las dolencias fueron a más, me modificaron plantillas, visitas a traumatólogos, pruebas diagnósticas, masajes…, pero ni con esas me sentía aliviado, podía entrenar pero no rendía lo que debía, opté por parar un tiempo pero al poco de volver… más de lo mismo, de hecho tuve que suspender mi preparación a la media de Tudela puesto que la cosa iba a peor y ya afectaba a mi vida diaria, al final corrí más mal que bien las 10 millas de Falces y esa esperada media maratón pero no como me hubiera gustado, sentía malísimas sensaciones y notando como en mis últimos kms me faltaba “gas” y con esta guisa me planto a tres semanas de la Carrera del Ebro con muchísimas dudas de cómo se iba a comportar mi tobillo derecho, mientras tanto me realizan una resonancia magnética que no aclara nada pero milagrosamente después de parar unos días parece que esos dolores remiten y me siento optimista, pensé que igual aún estaría a tiempo de hacer algo digno y con esas aumento el kilometraje de mis salidas así como la dureza del terreno, cuesta arriba…, cuesta abajo…

Entonces unos amigos me avisan de la celebración de una ultra trail de La Puebla de Alfindén el día 01 de junio y ni me lo pienso, pensando que lo del tobillo había quedado atrás y ávido por descubrir mis límites físicos, y psíquicos, me inscribo a la prueba reina de 50k pensando que sería poco más que una maratón algo más dura por esos 8 kms de más y con alguna cuesta para poner aliciente al tema, tenía que haber pensado en la bolsa de Madrid si subía o bajaba esa jornada o en los famosos papeles del Barcenas para desanimarme y no soñar con realizar tan altos vuelos…

Se acerca el día y me marcho a pasar el fin de semana a Zaragoza con Jaba, el sábado por la tarde nos damos un paseo para recoger el dorsal y ante una pequeñísima molestia reaparecen los fantasmas y ya dudo hasta de ser capaz de acabarla, me siento pesimista…, antes de irme a la cama lo dejo preparado todo, que si la ropa del club, el dorsal, el chip, el chándal, las zapatillas, la vaselina, la crema calentadora, los geles, que complicaciones las mías antes de las carreras jeje, decir que apenas dormí de la caja de grillos que tenía por mente, más hubiera aprovechado si me hubiera largado de fiesta…

Llegó el gran día y la magnífica mañana!, cielo despejado y nada de viento, parece estupenda para salir a trotar un rato por los montes, pero sigo con esa molestia que me hace ver un negro nubarrón, solo pensar en esos 30 kms que me esperan…, pero salto de la cama y empieza mi ritual matutino…, que si la ducha, afeitar  y acicalarse (uno nunca sabe lo que pudiera encontrar perdido en el monte :P), desayunar un buen café con dos donuts, visita obligada al baño por duplicado y triplicado y despertar al dormilón de Jaba!!!!!!!, menos mal que le metí prisa la noche anterior, he de reconocer que soy un poco culo inquieto cuando veo acercarse la hora y aún más aún cuando hay que trasladarse a la otra punta de mañolandia…

Para variar… llegamos justitos, Jaba se queda en las gradas y yo me bajo a los vestuarios, después de entregar la mochila me dispongo a estirar un poco, momento en que me encuentro con Pablo y Alberto, amigos del club de Azagra, después de repasar las no pocas dolencias de cada uno, que si estoy mal, que me duele una pestaña, que no creo que acabe por tener una uña mal, que la culpa es de la abuela que fuma y demás, nos pusimos en línea y antes de pestañear tres veces nos dan la salida y allá vamos!!.

Viendo como tenía el panorama empiezo reservando, Pablo y Alberto opinan como yo y decidimos hacer el máximo de kms juntos y luego que cada uno tire según sus fuerzas, los primeros voy de acá para allá hablando con estos o destacándome o quedando atrás saludando a otros que voy encontrando por el camino, los mismos de siempre, en vez de estar afrontando una carrera parece que voy de relaciones públicas… Esto es un pequeño mundillo en donde siempre vemos las mismas caras…, pero una vez hechas las debidas presentaciones ya me centro en lo que hay y vamos los tres mosqueteros quemando kms, subimos las primeras cuestas sin nada que destacar, voy cómodo y Pablo a mi lado, a Alberto le observo que le va costando seguirnos, es normal, es su primera carrera importante, aflojo un poquillo y volvemos a agruparnos, pocos kms más allá reconozco a una conocida, Lurdes con su pareja subiendo cual grácil gacela las primeras cuestecillas, la saludo y dejamos atrás. Pablo y yo en animada charla y Alberto siguiéndonos como podía.

Las cuestas empiezan a ser largas y Alberto no puede seguirnos, me planteo bajar más el ritmo pero pronto Pablo me lleva a la razón, ni creo que sea buena idea para él ya que lo acabaremos quemando ni para nosotros por llevar uno superior e irnos frenando así que le deseamos suerte y nos vamos alejando poco a poco de él…

En las cuestas Pablo empieza a pinchar, tiene una ligera molestia que le impide alargar el paso así que me veo yéndome solo y sin quererlo, pero una vez llegado en llano le espero y vamos devorando kms.

El espectáculo es único, 900 personas componen una serpiente multicolor corriendo arriba y abajo en un campo de maniobras semidesértico plagado de soldados, tanques, jeeps y tanquetas, no puedo evitar pensar si a alguno se le cruzara una pinza y nos soltara uno de sus pepinos, la que íbamos a correr de verdad! debajo de que piedra nos podríamos esconder? Jajaja.

Esto es un continuo rompepiernas, de momento suave, casi ondulado, sin grandes dificultades, voy supercómodo relevándome con Pablo, subimos juntos y bajamos por separado ya que voy mejor pero luego le espero y volvemos a subir la siguiente, una compenetración perfecta, no obstante en el km 8 me tomo uno de mis geles por si acaso, afrontamos con fuerza la primera de las grandes cuestas del km 10 que no nos da tregua hasta el 12 en que nos encontramos con una larguísima bajada de 2 kms en que dejo atrás a Pablo sin pretenderlo, simplemente va frenado por sus molestias y yo me dejo caer confiando en no sacarle demasiada ventaja para esperarlo abajo pero una vez allí echo la mirada atrás y esta vez está lejísimos, decido no esperarlo y cojo un ritmo cómodo pensando que aún quedaba la mitad y seguramente me alcanzaría en alguna subida, poco después me encuentro con otro punto de avituallamiento, un traguito de agua y para adelante…

Voy quemando kms, ahora hay un par de kms de llanura y al poco empieza la primera de esas “tachuelas” que casi mejor hacerla andando, es corta pero lo suficiente para perder el ritmo, un par de kms más de subida suave y bajada pero casi sin recuperarme del susto empieza otra “tachuela” y entonces es cuando empiezo a notar el cansancio acumulado, esas molestias de tobillo que hasta entonces parecía adormilado despierta de repente y pierdo mi ritmo por completo subo como puedo pero cada vez peor, de vez en cuando echo la mirada atrás y observo a Pablo más cerca, seguramente me consiga alcanzar antes de la última cuesta y me alegro por ello ya que lejos de mí era mi intención dejarlo atrás…

A escasos 8 kms de meta me tomo mi segundo gel aunque me temo que ya poco efecto me puede hacer, estaba demasiado agotado, me duele al correr y evitando el dolor acorto el paso, también soy consciente de que me falta fondo, estaba acusando la falta de entrenamiento por culpa de mis últimas lesiones y me daba coraje, sé que en buenas condiciones puedo con esto y más!! pero hay que ser realista…, subo otra rampa andando, me juego las piernas bajando y subo la última cuesta de la carrera, a mitad de ella Pablo me alcanza y alcanzamos como podemos la cresta, le advierto del peligroso descenso en que no pocos se han dejado los tobillos y nos lanzamos buscando el Ebro y a Zaragoza que divisamos al fondo, sólo nos quedan 5 kms de nada!!, pero una vez dejadas atrás tantas subidas y bajadas quedando sólo un larguísima llanura me noto sin energías, no puedo más! el tobillo y el cansancio me puede, le pido al compañero de fatigas que no me espere pero no me hace caso, no me quiere dejar solo, me ofrece un poco del acuarius que había reservado para él mismo y me lleva casi a empujones, es de agradecer…, le sigo como puedo y él me espera animándome en cada paso; a un km de meta y ya con la vista fijada en el estadio y quemando mis últimas fuerzas acelero poniéndome a su altura devorando los últimos metros juntos abrazados hasta cruzar el arco de  meta…

Agotado, intenté agradecer a Pablo por ese gesto que engrandece a un de por sí ya GRANDE pero no encontré las palabras de agradecimiento que se merecía, juntos nos vamos a recuperar fuerzas en el césped, estirando un poco, veo llegar a Lurdes que acaba a lo campeona con paso firme, seguimos allí esperando a Alberto, que también consigue acabar aunque de recuerdo se lleva alguna ampolla, normal, esta vez me he librado de ellas, pero estoy cansado y dolorido mi tobillo derecho, sólo espero que no haya empeorado más…

Mi tiempo es lo de menos, paré mi crono en 02:37:04, puesto 298 de 900, abandonaron más de 150 atletas…

El año que viene?, no sé!, me ha parecido durísima pero asequible, no he tenido buena carrera que achaco a falta de preparación limitado por mis molestias, como aventura me ha gustado muchísimo aunque he sufrido como pocas veces…, seguramente repita para quitarme esta espina pero ya iré viendo, de momento mi mente está puesta en los 50k de La Puebla de Alfindén, que vista esta experiencia, la prepararé bastante más… Tenía pensado intentar mejorar marca personal en la media maratón de Zaragoza y las semanas restantes hacer volumen para sobrevivir en el intento pero creo que será al revés, la media me servirá para preparar los 50k, será lo más razonable…, pero antes de nada hay que cuidar ese tobillo…

Un saludo y hasta la siguiente!!!.

By Miguel Angel (Inferno).-

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.