LERIN, LA VUELTA AL EDÉN

1926752_10203452770548846_1438125993_n-1Se puede decir que era la primera carrera de las muchas que surgen en la primavera, como el estallido de colores que la naturaleza nos ofrece con los primeros rayos de sol. Después de un periodo sombrío, como aletargados por el frío y el gran esfuerzo realizado otros años, el Club despertaba y por fín, varios socios nos animábamos en participar en una carrera nueva, que en sí no nos decía gran cosa, pero que afrontábamos con las mismas ganas e ilusión de siempre, acrecentadas por la cercanía y el buen hacer de uno de los clubs que mas ha mimado y querido siempre al runner y a todo lo que rodea el mundo del atletismo en Navarra, el Club Atletico Lerinés. La mañana comenzaba con un tiempo espléndido, tomando un café en nuestro bar de reunión, ya no se notaba un ambiente especial. Los componentes de la partida, Fosi, Guille, Robert, Tulio, Kuman y un servidor, Pablo, todos buenos runners y algunos ya con mucha experiencia, hace que la llegada y recogida de dorsales sea de muy buen humor, y un gran ambiente. Tulio se empeña en pagar mas dinero por la inscripción, para donar algo mas a la causa solidaria que patrocina la carrera. Le informamos que la aportación ya se hace una vez realizado el pago, por lo que nuestro solidario runner se guarda sus euros para mejor ocasión. Entre risas y saludos a viejos conocidos, todos muy delgados por cierto, avanzamos con decisión hasta la linea de salida, como si fuéramos los restos de las tropas espartanas, decididos a cerrar el paso de termópilas a las temidas huestes barbaras en forma de “tío del mazo” que bien podía representar el dirigente persa Jerjes….Como siempre, cada uno con su plan predeterminado que nunca se cumple, iniciamos una carrera,  que, según nos habían informado, no podía ser mas llana. Así, como el que no quiere la cosa, comenzábamos la primera carrera del Circuito Navarro y la primera edición de esta carrera entre pinares de Lerin, de algo mas de 12 Km, con los aplausos de un entendido publico lerinés. Nada mas salir, empiezo a comprender que esta carrera no va a ser nada de llana, que tiene varias sorpresas escondidas y que , las fuerzas que pretendía guardar, las tendría que gastar si o si por la dureza del recorrido. Rapido, ya se han destacado los hermanos Mocha, que viene de jugar un partido de fútbol y que nos vuelven a sorprender por su dureza, tanto física como mentalmente. Pero lo que ya no nos sorprende es comprobar lo buena gente que son y como se han integrado en nuestro club , convirtiendo también en nuestros amigos y hermanos de armas. Por detrás intuyo a Fosi , que crece día a día, convirtiéndose ya en una pieza imprescindible dentro del club. Guille le sigue de cerca, tranquilo, disfrutando de la dureza-belleza de la carrera,sabedor de su calidad, pero también conocedor de que va esto del running, en el que ha imbuido a toda su familia. Le sigue no muy de lejos Kuman, al que tengo un cariño especial, un corredor de los que aporta, que soporta todas las bromas con muy buen humor, que se ha visto corriendo como el que mas, y que ahora, en horas un poco bajas, las lleva mejor que las altas, intentado recuperar su tono físico, no el moral, que siempre está a tope. Como si de un viaje por los parajes del Alto Tajo se tratase, vamos recorriendo paisajes impagables, inimaginables tan cerca de casa, y al hilo de la carrera, pienso en cada uno de los componentes del Club, en los que están y los que ya no nos acompañan tanto, como las chicas, un poco flojas últimamente, o los hermanos Donato, ocupados en trabajos u otras formas de deporte…no me preocupa demasiado que nuestra asistencia a carreras haya decrecido, pero me apena que mucha gente no pueda disfrutar de experiencias como esta carrera, un canto al esfuerzo mezclado con la mejor de la naturaleza. Subidas, bajadas, zigzags entre pinos, bosques preciosos, sendas de cuento….por el km 7 aproximadamente observó una cresta en el paisaje, y uno de los corredores me dice que tenemos que subir hasta allí…glups!!! vaya una subida!!!. Con ánimo y cierto temor, me voy acercando hasta la que será la subida mas dura de la carrera, resultando ser muy exigente pero bonita al mismo tiempo. Una vez arriba, ayudado por los ánimos de mucha gente, la carrera se torna mas bella todavía, con una bajada leve pero constante hasta la meta, que sirve para que Robert, Tulio y yo entremos poco mas que en un pañuelo, seguidos de Fosi, Guille y Kuman. Dicen, que un ser humano tarda poco mas de ocho segundos en enamorarse, y mientras engullía un gatorade con ansiedad, me sentía invencible, y que si no había sido en ocho segundos, esta carrera si me había atrapado en 57 minutos, en los que había disfrutado de la vuelta al Eden, la vuelta al paraíso del runner. Esta crónica de la dedico a unos amig@s con los que comparto muchos viernes por la tarde, leyendo, hablando y disfrutando de su compañía.IMG_1947

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