DUDAS SOBRE LAS DIETAS

A menudo nos surgen dudas sobre las dietas. ¿Cada cuanto hay que comer carne? ¿Son buenas las grasas? ¿Cómo debemos nutrirnos a los largo del día? A lo largo del siguiente artículo intentaremos responderos a estas dudas

2. EL PROBLEMA: ¿HAY QUE COMER CARNE?

Durante los últimos años está mal mirado comer carne, los que disfrutan con un filete casi se lo comen a escondidas, y si, además, corren tienen que soportar las críticas de los “pseudo-expertos-entrenadores-nutricionistas” que les tratan de convencer de que la carne es mala para los deportistas y que no deben comer o sólo de aves. Para seguir una alimentación equilibrada no debes eliminar alimentos naturales de la dieta, ningún alimento de los que se han comido tradicionalmente es malo para tu salud, sólo es una cuestión de cantidad y calidad. Las carnes rojas son una fuente de proteínas de buena calidad, que te aportan todos los aminoácidos para cuidar tus “sufridos” músculos de corredor, y son ricas en vitaminas del grupo B, especialmente la B12 y de minerales como el hierro, selenio, zinc y cobre. Todos estos elementos te ayudan a evitar las anemias en la sangre (megaloblástica y ferropénica son las más comunes) pues se encargan de producir glóbulos rojos, los encargados de llevar el oxígeno de la sangre a los músculos y de producir nuevas células. LA SOLUCIÓN: Comer un poco de todo sin exagerar

La parte mala de la carne roja es que contiene grasas saturadas, las “malas” por lo que sólo tienes que escoger cortes de carnes rojas sin grasa blanca y la carne de ave como el pollo y pavo, escogiendo los muslos que son más ricos en hierro. Recuerda que has de tomar carne entre 3 y 5 veces por semana, especialmente si entrenas a diario más de una hora o si además eres mujer en estado fértil, pues con la menstruación se pierde más hierro. Si no quieres comer carne, come pescado, es una fuente de proteínas de muy buena calidad, vitaminas y minerales como la carne, pero además si son pescados azules tienen la ventaja de que su grasa es poliinsaturada, o más popularmente contienen los “acidos grasos omega-3” que son un aliado para tu corazón, te ayudan a mantener el peso, y previenen las lesiones pues son muy buenos para mantener las articulaciones de los deportistas. Recuerda que has de comer pescado (blanco, azul y marisco) 6 veces por semana, pero si no comes carne, aumenta la dosis a 9 a 10 veces a la semana. 3. EL PROBLEMA: ¿CUÁNTA GRASA HACE FALTA PARA EQUILIBRAR LA DIETA?

Ya he dicho muchas veces que la grasa no es mala; sin grasa, los seres humanos moriríamos porque es un nutriente esencial, necesario para la vida. En una dieta equilibrada la grasa debe corresponder al 30-35% de la dieta, y no tengas miedo a engordar, para eso corres y te entrenas. Para que no odies tanto las grasas sólo tienes que recordar que no toda la grasa es mala. Hay dos tipos de grasas básicas: las malas (saturadas e hidrogenadas) y las buenas (monoinsaturadas y poliinsaturadas).

El exceso de grasa mala es el que provoca obesidad, enfermedades cardiovasculares y envejecimiento celular, pero la falta de grasas buenas también provoca lo mismo.

LA SOLUCIÓN: Comer grasas buenas.

Hasta los niños saben ya que las grasas buenas están en los aceites vegetales, especialmente en el aceite de oliva, y en los pescados azules donde encuentras los famosos ácidos grasos omega-3. Además debes respetar el equilibrio entre los ácidos grasos omega-3 y omega-6, pues la dieta occidental es rica en omega-6 y comer nueces, sojo y pescado cada día te ayudará a equilibrar estos omega.

Intenta reducir la cantidad de grasas animales (saturadas o malas) y muy importante: evita los alimentos procesados ricos en los temidos ácidos grasos trans o hidrogenados (lee bien las etiquetas).

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